El hallazgo de científicos del CONICET podría abrir nuevas puertas para el desarrollo de terapias regenerativas en humanos.
Un equipo de investigadores del CONICET logró avanzar en la comprensión de los mecanismos que permiten al pez cebra regenerar órganos dañados en apenas una semana, un proceso que podría tener impacto en la medicina del futuro.
El estudio se centró en el comportamiento de este animal, conocido por su capacidad de regenerar tejidos complejos. En particular, los científicos analizaron los neuromastos, órganos sensoriales comparables al oído interno humano.
La investigación combinó experimentos en laboratorio con simulaciones computacionales desarrolladas en el Instituto de Física de Líquidos y Sistemas Biológicos. Allí participó la científica Natalia Lavalle, quien explicó: “El contexto es entender cómo algunos organismos pueden restaurar completamente un órgano dañado y si eso podría aplicarse a los humanos”.
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Los resultados mostraron que el pez cebra puede recuperar hasta el 90% de la funcionalidad y estructura de estos órganos en siete días, a partir de un pequeño grupo de células sobrevivientes.
Uno de los hallazgos más relevantes fue el mecanismo que regula la regeneración. Según detalló el equipo, las células se multiplican hasta detectar que están rodeadas por otras similares, lo que actúa como una señal para detener el proceso.
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“El mecanismo más acertado sería uno basado en ‘contar vecinos’”, explicó el investigador Osvaldo Chara, quien lideró el trabajo teórico del estudio.
El descubrimiento refuerza la hipótesis de que algunos procesos regenerativos podrían estar presentes en el ADN humano, aunque inactivos. Esto abre interrogantes sobre la posibilidad de reactivarlos mediante avances científicos.
Los especialistas consideran que estos resultados representan un paso clave para comprender la regeneración de tejidos y avanzar en futuras terapias, especialmente en casos donde hoy solo es posible la cicatrización.
Fuente y foto: CONICET.


