Fósiles encontrados en el yacimiento de La Retama revelan al primer registro inequívoco en la península ibérica de este carnívoro extinto, pariente de las martas y los glotones actuales.
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Un equipo de investigadores liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), en colaboración con el Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC (MNCN) y la Universidad de Málaga (UMA), ha identificado el primer registro inequívoco del Ischyrictis zibethoides en la península ibérica. Este mustélido, que habitó hace 16 millones de años, fue encontrado en el yacimiento paleontológico de La Retama, ubicado en Loranca del Campo, Cuenca.
Los fósiles incluyen un cráneo incompleto y una mandíbula, lo que permitió determinar que esta especie tenía un tamaño similar al de un husky siberiano, con un peso aproximado de 22 kilos. Estas dimensiones lo posicionan muy por encima de sus parientes actuales más cercanos, como las martas, que pesan alrededor de 1,5 kilos, o los glotones, que alcanzan los 12 kilos.
Mediante técnicas avanzadas como la tomografía computarizada de rayos X, los investigadores analizaron los restos fósiles y lograron observar detalles como la dentición definitiva de un ejemplar juvenil. Este trabajo ha permitido cubrir un vacío temporal en el registro fósil ibérico de mustélidos, donde hasta ahora se conocían pocos restos fragmentarios.
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Según los investigadores, este carnívoro destacaba por su cresta sagital pronunciada y su dentición cortante, lo que lo hacía particularmente adaptado para una dieta carnívora. “La especie presenta una de las denticiones más cortantes conocidas para el género”, señaló Diego Sánchez, de la UCM.
La Retama, considerada uno de los yacimientos más importantes del Mioceno medio en Europa, ha revelado una gran diversidad de mamíferos, desde Gomphotherium, similar a un mastodonte, hasta carnívoros extintos como Amphicyon, que recuerda a los lobos y osos actuales.
Jorge Morales, del MNCN, destacó que este ecosistema, con su clima cálido y estacional, estaba formado por vegetación arbustiva y lagunas permanentes, proporcionando un hábitat ideal para la rica fauna que allí coexistió.
Fuente y foto: La Sexta


