Un reciente estudio internacional, liderado por el investigador del CONICET Pablo Mininni, descubrió un fenómeno clave para mejorar la predicción de tormentas y tornados, así como para perfeccionar la comprensión del clima.
Publicado en la revista Science, el trabajo demuestra la interacción de pequeños movimientos atmosféricos de 10 km que se organizan para generar estructuras extensas. Esto ofrecevaliosas herramientas para el pronóstico meteorológico y la investigación climática.
El fenómeno atmosférico en cuestión implica que movimientos de escala reducida pueden auto-organizarse, generando estructuras ordenadas como tormentas y tornados en la atmósfera.
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Este descubrimiento, basado en simulaciones de alta resolución y datos empíricos, valida una teoría de setenta años de antigüedad. La investigación, que coadyuva al entendimiento climático, fue realizada en colaboración con expertos de Alemania, Francia y Estados Unidos.
El investigador Pablo Mininni señala que la atmósfera, con sus dos fuentes de energía relacionadas con la radiación solar, puede ser mejor comprendida gracias a este estudio. El impacto se extiende al pronóstico del tiempo, permitiendo considerar la autoorganización de pequeños movimientos atmosféricos para mejorar la calidad de las predicciones y examinar las variaciones asociadas al cambio climático.
El fenómeno revelado destaca la influencia de fuentes de energía en la atmósfera, relacionadas con la diferencia de temperatura entre el Ecuador y los polos, así como entre el suelo y las capas superiores de la atmósfera, ambas vinculadas a la radiación solar.
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Las simulaciones computacionales, desarrolladas en colaboración con universidades internacionales, confirmaron la factibilidad de la autoorganización de movimientos atmosféricos de 10 km para generar estructuras de hasta 400 km, típicas de tormentas.
La sensibilidad de la atmósfera a pequeños cambios hace que el pronóstico del tiempo sea desafiante. El descubrimiento de este fenómeno ofrece una nueva perspectiva para estimar errores en el pronóstico y mejorar los cálculos.
FUENTE: Conicet.




