Un estudio de la NASA reveló que el polvo desprendido de Groenlandia podría estar acelerando la pérdida de hielo en el Ártico. El fenómeno afecta la formación de nubes y deja la región más expuesta al sol.
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El Ártico se está transformando a un ritmo alarmante, y un nuevo estudio de la NASA podría explicar por qué. La misión ARCSIX descubrió que el polvo desprendido de Groenlandia está contribuyendo al derretimiento del hielo al modificar la formación de nubes en la región, según publicó Space.com.
Desde 1979, el Ártico ha perdido aproximadamente el 12% de su hielo por década, lo que equivale a 3 millones de kilómetros cuadrados, un área mayor que Alaska, Texas, California y Montana juntas. La misión ARCSIX tenía como objetivo determinar cuánto tiempo queda antes de que el hielo marino desaparezca, y los hallazgos han generado preocupación en la comunidad científica.
Los investigadores encontraron que las partículas de hielo en las nubes juegan un papel clave en el proceso. Si bien las nubes ayudan a reflejar la luz solar y a ralentizar el derretimiento, el polvo en suspensión está haciendo que estas nubes se tornen más pesadas y se disipen con mayor facilidad, dejando al Ártico más vulnerable al calentamiento solar.
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El estudio también señala que el polvo de Groenlandia actúa como «semilla» para la formación de cristales de hielo en la atmósfera. A medida que el hielo se retira, la superficie terrestre expuesta libera más partículas al aire, lo que altera la composición de las nubes y contribuye al rápido derretimiento de la región.
La pérdida del hielo en el Ártico tiene consecuencias globales, ya que juega un papel fundamental en la regulación del clima del planeta. Los expertos advierten que la aceleración de este proceso podría tener efectos devastadores sobre los ecosistemas y las comunidades que dependen de este entorno.
Fuente: Rosario 3
Foto: Archivo


