Johan Helberg, un residente de Byneset, cerca de Trondheim (Noruega), vivió una experiencia tan inusual como inquietante: al despertar por la llamada de un vecino, descubrió que un gigantesco buque de carga de 135 metros había encallado en su jardín, apenas a metros de su hogar. El hecho ocurrió en la madrugada del jueves y dejó perplejos a vecinos y autoridades.
“Fue irreal”, dijo el dueño de casa
Helberg relató que no escuchó nada durante la colisión y solo se enteró gracias a su vecino, Jostein Jorgensen, quien vio cómo el navío se dirigía sin control hacia tierra firme. “Cinco metros más al sur y entra directo al dormitorio”, comentó Helberg. La embarcación, de bandera chipriota y con 16 tripulantes a bordo, se desvió inesperadamente mientras navegaba por el fiordo de Trondheim.
MIRÁ TAMBIÉN | Crece el consumo de alcohol en menores y alarma a expertos
Un incidente sin heridos pero bajo investigación
Afortunadamente, no se reportaron heridos en el insólito accidente. La policía local está investigando qué pudo haber provocado el desvío del carguero NCL Salten, que se dirigía hacia el puerto de Orkanger. La empresa operadora calificó el hecho como un “accidente serio” y manifestó su alivio por la ausencia de víctimas.
Según informes, el NCL Salten ya había protagonizado un incidente similar en 2023, aunque en esa ocasión logró liberarse sin ayuda externa. Esta reincidencia ha generado preocupación en las autoridades marítimas noruegas, que buscan establecer si existe una falla estructural o humana detrás de los hechos.
MIRÁ TAMBIÉN | Monóxido de carbono: el enemigo invisible del invierno
“Un vecino muy corpulento, pero temporal”
Con humor, Helberg calificó al buque como “un vecino nuevo muy corpulento, pero pronto se irá”. Las autoridades continúan con las labores para remover el carguero, mientras la comunidad aún asimila el extraño suceso que llevó el océano al jardín de un hogar noruego.
Fuente: BBC.


