El número de detenciones de migrantes ilegales en la frontera sur de Estados Unidos descendió a 237.565 en el último año fiscal, la cifra más baja desde 1970, informó este martes el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El dato representa una caída del 87% respecto al promedio de los últimos cuatro años fiscales, que fue de 1,86 millones, y un descenso considerable frente a los 201.780 detenidos en 1970.
“La frontera más segura en la historia de Estados Unidos”, aseguró la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. En un comunicado oficial, destacó que “nuestras cifras de fin de año lo prueban”.
MIRÁ TAMBIÉN | Papa León XIV iniciará su primer viaje internacional en Turquía y Líbano
Del total de detenciones, el 72% se registró durante los últimos meses del gobierno de Joe Biden, entre octubre de 2024 y enero de 2025. Esto coincide con el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, quien prometió redoblar esfuerzos contra la inmigración ilegal.
“Hemos tenido la frontera más segura de la historia y nuestras políticas están dando resultados”, afirmó Noem, resaltando que el promedio diario de detenciones se ubicó en 279 personas, un 95% menos que en la gestión anterior, que registraba 5.110 casos diarios.
El DHS destacó además que desde hace cinco meses la Patrulla Fronteriza no libera a ningún indocumentado en la frontera suroeste, en contraste con las 9.144 liberaciones registradas en septiembre de 2024.
MIRÁ TAMBIÉN | Alcaldesa recién electa fue apuñalada en Alemania
Estas liberaciones, indicaron las autoridades, solían realizarse bajo la condición de que los detenidos se presentaran posteriormente ante las autoridades migratorias, requisito que no siempre se cumplía. “El nuevo enfoque fortalece el control y garantiza seguridad”, señalaron desde el DHS.
La medida forma parte de un endurecimiento de la política migratoria que busca frenar el ingreso irregular y fortalecer los mecanismos de control fronterizo, un tema central de la administración Trump.
La disminución histórica de detenciones se presenta como un triunfo político para el Gobierno, aunque también genera debates sobre los derechos humanos y la situación de los migrantes que quedan retenidos sin resolución inmediata.
Fuente y foto: DW


