La Policía Federal detuvo a 15 agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense acusados de participar en un episodio de presuntas torturas y abusos sexuales contra cuatro mujeres detenidas en la Unidad N°51 de Magdalena. La investigación está a cargo del fiscal Álvaro Garganta, quien ordenó los operativos y allanamientos.
Entre los detenidos se encuentra Daiana Belén Balmaceda, alcaide mayor y jefa de Vigilancia y Tratamiento del penal. Según la investigación, la penitenciaria habría tenido un rol central durante el operativo ocurrido el 3 de junio y fue señalada como coautora de la violación de una detenida y partícipe necesaria en otro de los abusos denunciados.
La causa se inició a partir de una presentación de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM). Los testimonios de las mujeres detenidas fueron considerados coincidentes y creíbles por el fiscal, mientras que los informes periciales detectaron lesiones compatibles con las agresiones denunciadas. Dos días después de los hechos, una de las víctimas intentó quitarse la vida.
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De acuerdo con la denuncia, los incidentes comenzaron durante una pelea en una celda. Personal penitenciario habría ingresado utilizando gas lacrimógeno y luego habría golpeado y sometido a las detenidas. Una de las mujeres declaró que Balmaceda le ordenó besarle las botas, mientras que otras frases atribuidas a la penitenciaria quedaron incorporadas a la investigación: “Acá es Magdalena, acá no hacen lo que quieren. Que sepan que el penal lo manejamos nosotras” y “Las quiero a todas ataditas”.
La imputación contempla delitos de tortura y abuso sexual con acceso carnal, gravemente ultrajante y agravado por la condición de funcionarios de una fuerza de seguridad. Además de Balmaceda, están involucradas otras siete penitenciarias, entre ellas la subjefa de la unidad, personal de requisa y agentes del área de Sanidad. Una enfermera fue acusada de haber falseado un acta para ocultar lesiones de una de las víctimas.
La investigación también apunta a varios penitenciarios hombres que habrían participado de las agresiones con el rostro cubierto. El fiscal Garganta ordenó el allanamiento de los domicilios de los sospechosos y una redada en la propia Unidad N°51, mediante un procedimiento de la Policía Federal Argentina.
Fuente: Infobae.


