Cada 9 de febrero, el mundo rinde homenaje a uno de los platos más populares y versátiles de la gastronomía global. La pizza, símbolo cultural y ritual social, celebra su día con una historia que une tradición italiana, identidad local y reconocimiento internacional.
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La pizza es mucho más que una comida rápida: es un ícono cultural que atraviesa fronteras, generaciones y estilos de vida. Este lunes 9 de febrero se celebra el Día Mundial de la Pizza, una fecha que busca destacar su impacto gastronómico y social en todo el planeta.
El origen de esta conmemoración está ligado a la tradición italiana y al crecimiento global de la pizza como uno de los platos más consumidos del mundo. Su relevancia cultural fue reconocida oficialmente cuando la Unesco declaró al arte de los pizzaiolos napolitanos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reforzando su valor más allá de la cocina.
La pizza moderna nació en Nápoles, Italia, donde los habitantes comenzaron a agregar tomate a un pan plano elaborado con levadura. Con el tiempo, esa preparación simple se transformó en un fenómeno mundial. Según una de las leyendas más difundidas, en 1889 el pizzero Raffaele Esposito creó la famosa pizza Margherita en honor a la reina Margherita de Saboya, utilizando ingredientes que representaban los colores de la bandera italiana: tomate, mozzarella y albahaca.
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A partir de allí, la pizza evolucionó y adoptó características propias en cada región. La napolitana se distingue por su masa aireada y cocción rápida; la versión estadounidense es más grande y con bordes gruesos; mientras que la pizza argentina se caracteriza por la abundante muzzarella y la cocción al molde.
En Argentina, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires, la pizza es parte central de la identidad gastronómica. Las pizzerías forman parte del paisaje urbano y comer una porción de parado, acompañada de fainá o en reuniones con amigos, es una costumbre que se mantiene intacta a lo largo del tiempo.
Más allá de sus múltiples variantes, la pizza representa un ritual social: una excusa para compartir, encontrarse y celebrar. Por eso, el Día Mundial de la Pizza no solo homenajea una receta, sino también una forma de disfrutar la comida y el encuentro.
Fuente: TyCSport
Foto: Archivo


