El sábado 13 de septiembre, en la sede de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, se dictará un curso denominado «Reconocimiento y manejo de artrópodos plaga en la producción de cannabis medicinal».
La propuesta estará a cargo de los doctores Germán Cheli, Tomás Bosco y Gregorio Bigatti, del Programa Interdisciplinario de Cannabis del CCT CONICET – CENPAT, y está destinada a productores, técnicos, estudiantes y personas interesadas en el tema.
Tomás Bosco, ingeniero agrónomo y doctor en Biología, indicó: «El curso está orientado a toda persona que tenga Reprocann y produzca para sí mismo, para ONG, o productores y gente que quiera aprender de la temática. Pensamos en el manejo de plagas, el reconocimiento de las mismas, manejo sustentable con el ambiente, producción orgánica, teniendo en cuenta los insectos que son plagas, pero también un montón de organismos que son benéficos».
LEE TAMBIÉN | Convivencia escolar: estudiantes de Rawson participaron de una jornada de reflexión
Uno de los objetivos que se plantea es evitar el uso de productos nocivos para la salud: «La última instancia sería eventualmente aplicar algún producto, buscando un manejo más amigable con el ambiente».
Se trata de un curso de extensión organizado de manera conjunta entre la Facultad de Ciencias Naturales de la UNPSJB y el CCT CONICET-CENPAT.
La preinscripción se encuentra abierta mediante un formulario a través de un código QR en la página de la UNPSJB. Es una actividad arancelada con un costo de $15.000.
La actividad es intensiva y tendrá una duración de 5 horas, desde las 10 hasta las 15 horas del sábado.
LEE TAMBIÉN | Madryn: proponen declarar a los cañadones como reservas urbanas
Por su parte, Germán Cheli, especialista en Entomología, explicó: «La idea es hablar de la fauna que tenemos acá, que es muy diversa, y hacer hincapié no solo en las plagas, mostrando el daño que hace cada una, sino además mostrando los controladores naturales que hay en la región, que pueden hacer bajar la abundancia de esos bichitos no deseados para reducir el daño».
Cheli destacó: «Esto tiene que ser un enfoque integral, no solo la cuestión biológica sino también la social».




