Un estudio con tomografías computadas confirmó la presencia de neumaticidad en el esqueleto del Bonapartenykus ultimus, un dinosaurio que habitó en Río Negro hace 70 millones de años.
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Investigadores de Argentina, Estados Unidos y China lograron demostrar, por primera vez mediante tomografías computadas, que el dinosaurio Bonapartenykus ultimus, que vivió hace 70 millones de años en lo que hoy es la provincia de Río Negro, tenía huesos neumáticos, similares a los de las aves modernas. El hallazgo fue publicado en la revista PLOS ONE y aporta nuevas pruebas sobre la conexión evolutiva entre los dinosaurios y las aves.
El estudio reveló que los alvarezsáuridos, la familia a la que pertenecía Bonapartenykus ultimus, poseían cavidades llenas de aire en su esqueleto. Este rasgo, característico de las aves actuales, habría permitido una reducción del peso corporal y mayor agilidad en el movimiento.
“El hallazgo sugiere que los alvarezsáuridos, a pesar de ser dinosaurios no avianos, compartían la presencia de neumaticidad con las aves modernas”, explicó Guillermo Windholz, investigador del Conicet y primer autor del estudio. “Esto indica que las estructuras neumáticas pudieron desarrollarse mucho antes de la aparición del vuelo”, agregó.
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El equipo de científicos, compuesto por expertos de la Universidad Nacional de Río Negro, la Universidad de Ciencias de la Salud de California y la Universidad China de Hong Kong, utilizó tomografías computadas para examinar fósiles de Bonapartenykus ultimus hallados en 2003 en Salitral Ojo de Agua, cerca de General Roca.
Los análisis confirmaron la presencia de sacos aéreos en las vértebras del cuello, torso, sacro y cola del dinosaurio. “Este descubrimiento es clave porque no se sabía si los alvarezsáuridos poseían neumaticidad”, afirmó Jorge Meso, coautor del estudio.
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Bonapartenykus ultimus era un dinosaurio de tamaño medio, que medía 3,5 metros de largo y pesaba alrededor de 60 kilogramos. Poseía un cuello largo, una cabeza pequeña con hocico agudo y pequeños dientes, y su cuerpo estaba cubierto de plumas, lo que sugiere una estrecha relación con las aves modernas.
Este hallazgo refuerza la teoría de que los dinosaurios alvarezsáuridos formaron parte de una línea evolutiva que conectó a los dinosaurios con las aves actuales, mostrando adaptaciones como la reducción del peso óseo y una mayor eficiencia en el movimiento.
Fuente y foto: Infobae