Un control de alcoholemia de rutina realizado en Recoleta terminó generando un conflicto diplomático entre Argentina y Rusia. Dos diplomáticos rusos, Sergei Baldin y Cardmath Salomatin, se negaron a realizarse el test, invocando inmunidad diplomática, lo que derivó en denuncias penales contra agentes de tránsito porteños.
La diputada de La Libertad Avanza, Marcela Pagano, y los abogados Guillermo Tiscornia y Javier Baños presentaron denuncias. Estas acusan a los agentes de «abuso de autoridad» y «violación de tratados internacionales» como la Convención de Viena de 1961 y 1963, ratificadas por Argentina. También pidieron deslindar responsabilidades de las autoridades de tránsito.
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Por su parte, la Embajada de Rusia calificó el control como una “grave violación de derecho internacional”. Sin embargo, el ministro de Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, señaló que “todos los ciudadanos deben cumplir las normas de tránsito”, agregando que la inmunidad diplomática se respetó conforme al artículo 41 de la Convención de Viena.
La controversia abre un debate jurídico. Especialistas en derecho internacional explicaron que la inmunidad no es absoluta y que los diplomáticos están sujetos a las leyes del país anfitrión en ciertas situaciones. Aún resta esclarecer si el operativo fue legítimo o si buscó deliberadamente generar un conflicto diplomático.
Fuente: Minutouno.


