La Cámara de Diputados de la Nación Argentina comienza a tratar el proyecto que modifica la Ley de Glaciares, una iniciativa que ya cuenta con media sanción del Senado de la Nación Argentina. El oficialismo aspira a dictaminar la próxima semana y convocar a sesión el jueves 12 de marzo, en lo que sería el primer debate ambiental de peso del período ordinario.
El expediente será analizado en las comisiones de Recursos Naturales y de Asuntos Constitucionales, presididas por los diputados libertarios José Peluc y Nicolás Mayoraz. El cronograma prevé iniciar el tratamiento esta semana, realizar audiencias públicas el martes 10 y firmar dictamen el miércoles 11, con la intención de llegar al recinto al día siguiente.
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En la votación en el Senado, la reforma fue aprobada por 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención. En la Casa Rosada confían en sostener en Diputados los acuerdos alcanzados con gobernadores de provincias mineras, aunque reconocen que hubo matices dentro de bloques aliados y resistencias parciales en sectores del PRO y representantes patagónicos.
Desde la oposición, legisladores de la Coalición Cívica y de otros espacios federales solicitaron formalmente ampliar las instancias de participación ciudadana. Argumentan que cualquier modificación a un régimen de presupuestos mínimos ambientales debe garantizar debate técnico, transparencia y el principio de no regresión en materia ambiental.
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Organizaciones como Greenpeace Argentina, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales y Aves Argentinas advirtieron que la ley vigente protege reservas estratégicas de agua y regula actividades en zonas glaciares y periglaciares. También recordaron que el Acuerdo de Escazú, ratificado por la Argentina, obliga a garantizar participación pública efectiva en decisiones que puedan tener impacto ambiental significativo.
La reforma impulsada por el oficialismo habilitaría actividades productivas —como minería e hidrocarburos— en glaciares que no sean considerados hídricamente relevantes o que no cumplan función hídrica, un punto que genera fuerte controversia política y ambiental.
Fuente: Infobae.


