En 2024, el Sol alcanzó niveles históricos de actividad, con más de 50 erupciones solares de clase X, generando intensas tormentas geomagnéticas y auroras que cautivaron al mundo.
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El año 2024 será recordado como un periodo extraordinario en la historia de la meteorología espacial. En el marco del máximo solar del ciclo 25, el Sol lanzó más de 50 erupciones de clase X, las más potentes de su tipo, marcando un hito en la observación de nuestra estrella. Estas explosiones, que liberan inmensas cantidades de energía y plasma al espacio, generaron tormentas geomagnéticas que iluminaron el cielo con espectaculares auroras boreales y australes.
Entre las llamaradas más impactantes se destaca la del 3 de octubre, una erupción de clase X9.1, la mayor registrada del año y una de las más intensas desde 2005. Este evento produjo un apagón de ondas cortas en regiones como África y el Atlántico Sur, mostrando la influencia directa del Sol en la Tierra. Además, otras erupciones como la del 14 de mayo (X8.79) y la del 10 de mayo (X3.98) desencadenaron tormentas geomagnéticas extremas, generando auroras visibles incluso en latitudes bajas.
El fenómeno de las auroras, que cautivó a millones, se produce cuando las partículas solares interactúan con los gases de nuestra atmósfera. El oxígeno emite luz verde y roja, mientras que el nitrógeno genera tonos azules y púrpuras, creando un espectáculo natural de colores en el cielo.
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El Sol, inmerso en su ciclo de 11 años, está alcanzando su máximo solar, una fase de intensa actividad en la que los polos magnéticos de la estrella se invierten. Según astrónomos, esta fase continuará intensificándose hasta 2025, prometiendo eventos aún más impactantes. “Los próximos meses serán críticos en este ciclo solar. Podríamos presenciar más fenómenos extremos e inéditos”, señaló Justin Albert, físico de la Universidad de Victoria.
Los datos recopilados por observatorios como el SDO de la NASA y la Solar Orbiter de la ESA han sido esenciales para comprender mejor estas erupciones y su impacto en nuestro planeta. A medida que el Sol avanza hacia el punto álgido de su actividad, los astrónomos mantienen la expectativa de nuevos hitos en la meteorología espacial.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


