El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó un nuevo estado de excepción por 60 días para enfrentar al crimen organizado, en una medida que abarca nueve provincias y varias localidades del país, incluidas las principales ciudades como Quito y Guayaquil.
La decisión se da en medio de una escalada de violencia criminal que afecta al país andino, especialmente en regiones costeras y zonas estratégicas vinculadas al narcotráfico. Entre las provincias alcanzadas se encuentran Esmeraldas, El Oro, Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas.
El decreto suspende derechos fundamentales como la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia, lo que habilita a las fuerzas de seguridad a realizar allanamientos sin orden judicial e interceptar comunicaciones.
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Además, las Fuerzas Armadas se desplegarán en coordinación con la Policía para ejecutar operativos contra organizaciones criminales, en una estrategia que busca frenar la expansión del delito.
La medida coincide con el inicio del feriado de Semana Santa, un período en el que millones de ecuatorianos se movilizan dentro del país, lo que incrementa los desafíos en materia de seguridad.
Desde 2024, Noboa mantiene una política de “guerra” contra el crimen organizado, con sucesivos estados de excepción. Sin embargo, la violencia continúa en aumento, con tasas de homicidios que posicionan a Ecuador entre los países más afectados de América Latina.
Fuente: DW.


