La decisión fue anunciada por el presidente Daniel Noboa y marca un cambio en la relación comercial entre ambos países, que mantenían una disputa por cuestiones vinculadas a la seguridad fronteriza.
El gobierno de Ecuador confirmó que eliminará a partir del 1 de junio los gravámenes extraordinarios que aplicaba a las importaciones procedentes de Colombia. La medida fue comunicada por el presidente Daniel Noboa y representa un giro en una política que había generado tensiones diplomáticas y comerciales entre ambas naciones durante los últimos meses.
Los aranceles habían sido implementados a comienzos de 2026 bajo el argumento de reforzar la seguridad en la frontera común y presionar por una mayor cooperación en la lucha contra el narcotráfico y otras actividades delictivas. Con el paso de los meses, las tasas fueron incrementándose hasta alcanzar el 100 % sobre determinados productos colombianos.
El anuncio se produjo luego de una conversación entre Noboa y el candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella. Según informó el mandatario ecuatoriano, ambas partes coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral en materia de comercio, energía y seguridad, además de coordinar acciones contra organizaciones criminales que operan en la región.
La decisión podría aliviar las tensiones que afectaban a empresarios y exportadores de ambos países. Colombia había respondido previamente con medidas similares, generando un impacto en el intercambio comercial y preocupación en sectores productivos que reclamaban una solución negociada al conflicto.
Mientras Colombia se prepara para una nueva elección presidencial, el levantamiento de los aranceles abre la puerta a una posible recomposición de las relaciones bilaterales. Ahora se espera que las autoridades de ambos países avancen en acuerdos que permitan normalizar el flujo comercial y reforzar la cooperación en la frontera compartida.
Con información de DW.


