La empresa Reflect Orbital recibió el visto bueno para lanzar un satélite experimental capaz de reflejar la luz solar hacia zonas específicas del planeta. El proyecto despertó cuestionamientos de científicos por su posible impacto en la astronomía y el ambiente.
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos autorizó a la empresa Reflect Orbital a construir, lanzar y operar Eärendil-1, un satélite experimental diseñado para reflejar la luz del Sol hacia la Tierra durante la noche. La iniciativa apunta a poner a prueba una nueva tecnología espacial que podría utilizarse para brindar iluminación temporal en distintos puntos del planeta.
El satélite contará con un reflector de aproximadamente 18 metros y será ubicado en una órbita terrestre baja, a unos 625 kilómetros de altitud. Según la compañía, podrá proyectar luz sobre áreas de entre cinco y seis kilómetros de diámetro durante breves períodos. La misión, cuyo lanzamiento está previsto antes de fin de año, servirá para evaluar el funcionamiento de este sistema antes de pensar en una implementación a mayor escala.
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Reflect Orbital sostiene que la tecnología tendría aplicaciones en situaciones de emergencia, operaciones de búsqueda y rescate, apoyo a infraestructuras críticas y extensión del tiempo de funcionamiento de parques solares. Sin embargo, la empresa también adelantó que su visión a largo plazo contempla una red de miles de satélites, un escenario que generó preocupación en parte de la comunidad científica.
Durante el proceso de evaluación, la FCC recibió cerca de 2.000 observaciones públicas con críticas al proyecto. Organizaciones científicas y ambientales advirtieron que este tipo de dispositivos podría incrementar la contaminación lumínica, dificultar las observaciones astronómicas y alterar los ecosistemas nocturnos, además de representar un riesgo potencial para pilotos y otras actividades que dependen de la oscuridad natural.
Pese a esos cuestionamientos, el organismo regulador consideró que la autorización corresponde únicamente a una misión de prueba y aclaró que cualquier proyecto destinado a desplegar una constelación de satélites deberá atravesar nuevos procesos de evaluación. Por su parte, Reflect Orbital aseguró que trabajará junto a la comunidad científica para medir el impacto real de la tecnología y adaptar su desarrollo en función de los resultados obtenidos.
Con información de WIRED.


