Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos anunciaron el nuevo ataque marítimo dentro de la operación Lanza del Sur, que desde septiembre ha acumulado más de 40 acciones letales contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en aguas del Pacífico y el Caribe.
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Las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos informaron este martes que llevaron a cabo ataques contra tres embarcaciones que vinculan con el narcotráfico en el Pacífico Oriental y en el Caribe, operaciones que dejaron un saldo de 11 muertos, según el propio Comando Sur de los Estados Unidos.
Los ataques, que se produjeron en la noche del lunes 16 de febrero bajo la dirección del general Francis L. Donovan, forman parte de la denominada operación Lanza del Sur, implementada por Washington desde septiembre pasado en la zona de responsabilidad del Comando Sur, que abarca Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.
De acuerdo con el comunicado oficial, los tres objetivos eran embarcaciones que “transitaban por rutas conocidas de narcotráfico y participaban en operaciones de narcotráfico”, y estaban operadas por organizaciones que Washington ha catalogado como terroristas. En total, el balance de las acciones letales fue de cuatro muertos en cada una de las dos lanchas atacadas en el Pacífico Oriental y tres en la embarcación alcanzada en el Caribe.
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Este nuevo operativo se produce pocos días después de que otro ataque similar destruyera otra embarcación y provocara la muerte de sus tres tripulantes. Desde septiembre, estas acciones militares contra supuestas embarcaciones ligadas al narcotráfico suman más de cuarenta y han dejado alrededor de 150 muertos, según datos oficiales difundidos por medios internacionales.
La Casa Blanca y el Pentágono han defendido estas operaciones como parte de una intensificación de la lucha contra los carteles y organizaciones vinculadas al tráfico de drogas en la región. Sin embargo, críticos y expertos legales han cuestionado la legalidad de estos ataques y la ausencia de procesos judiciales para las personas abatidas, al tiempo que disputan la eficacia de estas acciones para frenar el flujo de estupefacientes hacia el mercado estadounidense.
El incremento de este tipo de ataques sucede en un contexto de tensiones geopolíticas en la región, incluyendo la captura del ex presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero, un operativo que marcó un escalamiento en la estrategia de Washington en América Latina.
Fuente y foto: DW


