Las fuerzas armadas de Estados Unidos informaron que este sábado realizaron un nuevo ataque contra una embarcación utilizada para el transporte de drogas en el Pacífico oriental, en el marco de la Operación Lanza del Sur. El operativo, ejecutado en aguas internacionales y autorizado por el secretario de Defensa Pete Hegseth, dejó como saldo tres presuntos narcoterroristas muertos.
Según detalló el Comando Sur, la lancha atacada formaba parte de una red criminal transnacional que opera corredores marítimos claves para el tráfico de estupefacientes. La ofensiva estadounidense continúa expandiéndose desde septiembre y, según datos oficiales, ya provocó la destrucción de más de veinte naves en el Caribe y el Pacífico, además de más de 70 personas abatidas en distintos enfrentamientos.
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El despliegue militar se reforzó este domingo con la llegada al Caribe del portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande y moderno de la flota estadounidense. La nave viaja acompañada por destructores con misiles guiados, buques de apoyo logístico y unidades aéreas especializadas, en una estrategia orientada a neutralizar organizaciones dedicadas al narcotráfico.
El avance de la operación generó reacciones inmediatas en la región. Tanto Venezuela como sectores del oficialismo en Colombia cuestionaron la presencia militar de Estados Unidos cerca de sus aguas, calificándola de provocación. Washington sostiene que los operativos se realizan exclusivamente en aguas internacionales y buscan reforzar la seguridad hemisférica ante redes criminales que operan sin fronteras.
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Mientras continúa la Operación Lanza del Sur, la escalada militar aumenta la preocupación entre gobiernos vecinos y abre el debate sobre el alcance y la legalidad de las intervenciones unilaterales. La Casa Blanca mantiene su postura de presión sobre el régimen de Nicolás Maduro, a quien acusa de colaborar con organizaciones narco, y sobre quien aún pesa una recompensa de USD 50 millones por información que permita su captura.
Fuente: EFE.


