El Gobierno de Estados Unidos lanzó este sábado el operativo migratorio “Charlotte’s Web” en la ciudad de Charlotte, Carolina del Norte, con el despliegue de la Patrulla Fronteriza en zonas consideradas santuario. La medida se enmarca en el endurecimiento de las acciones migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump en jurisdicciones de tendencia demócrata.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el operativo se centra en la búsqueda de “criminales extranjeros ilegales” que, según el organismo, se han beneficiado de políticas locales que impiden colaborar con las autoridades migratorias. El DHS afirmó que existen cerca de 1.400 órdenes de detención que no han sido ejecutadas.
Tricia McLaughlin, asistente del DHS, sostuvo que el objetivo es “garantizar la seguridad de los estadounidenses” y retirar “amenazas de seguridad pública”. Sin embargo, el organismo no precisó cuántos agentes fueron desplegados ni el número de arrestos efectuados durante la primera jornada del operativo.
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La medida generó protestas en Carolina del Norte, estado que alberga a alrededor de un millón de inmigrantes, entre ellos una importante comunidad mexicana. Líderes locales y organizaciones civiles denunciaron detenciones en las calles y un clima creciente de temor entre los residentes.
La líder del Partido Demócrata en Carolina del Norte, Anderson Clayton, acusó directamente al presidente Trump por lo que calificó como una acción “atroz”. Afirmó que la Patrulla Fronteriza y el ICE están “arrestando y robando a miembros de la comunidad” en Charlotte, mientras legisladores y activistas exigieron detener los operativos.
Los despliegues migratorios ya se habían intensificado en ciudades como Los Ángeles y Chicago, donde las redadas dejaron cientos de detenidos y denuncias por uso excesivo de la fuerza. Según el DHS, Estados Unidos deportó cerca de 400.000 migrantes en los primeros 250 días de la segunda administración Trump, y prevé llegar a 600.000 expulsiones en su primer año de gestión.
Fuente: DW.
Imagen: Jim Vondruska/REUTERS.


