El vicepresidente JD Vance reafirmó en su visita a la base de Pituffik que la seguridad del Ártico será una prioridad para EE.UU. durante las próximas décadas. La postura estadounidense genera tensiones con Groenlandia y Dinamarca.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aterrizó el viernes en Groenlandia y aseguró que el interés estadounidense en la seguridad del Ártico se fortalecerá en las próximas décadas. Su visita a la base militar de Pituffik refuerza la estrategia del gobierno de Donald Trump de consolidar su influencia en el territorio danés semiautónomo.
MIRÁ TAMBIÉN | Ucrania recupera los cuerpos de 909 soldados caídos en combate
El viaje de la delegación estadounidense, que incluyó a la esposa de Vance y al asesor de seguridad nacional Mike Waltz, se desarrolló en un clima de tensión. Las autoridades groenlandesas calificaron la visita como una «falta de respeto», mientras que el rey de Dinamarca reafirmó su apoyo a la isla en un comunicado. A pesar de la oposición local, Washington mantiene su derecho a acceder a la base bajo un acuerdo de 1951.
Trump, en tanto, reavivó su intención de adquirir Groenlandia, argumentando que su ubicación estratégica es clave para la seguridad nacional. Además, destacó los recursos minerales de la isla como un factor crucial para la economía estadounidense. Sin embargo, las encuestas muestran que la mayoría de los groenlandeses rechazan la idea de una anexión y exigen respeto a su autonomía.
MIRÁ TAMBIÉN | Electrocutó a su propio padre en una lucha extrema en Leeds
El nuevo primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, llamó a la unidad política ante la presión externa y defendió una independencia gradual de Dinamarca. Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, criticó las acciones de EE.UU. y abogó por una cooperación basada en el respeto mutuo.
El conflicto por Groenlandia podría intensificarse en los próximos meses, con Washington buscando aumentar su presencia en el Ártico y Copenhague intentando preservar su influencia. Mientras tanto, la población groenlandesa sigue dejando en claro que «no está a la venta».
Fuente: REUTERS.
Foto: Jim Watson/Pool vía REUTERS.


