Estados Unidos amplió este martes su ofensiva económica contra Irán al sancionar a 35 entidades e individuos vinculados a una red financiera clandestina que, según Washington, sostiene operaciones ilícitas del régimen iraní. La medida busca restringir el flujo de fondos hacia Teherán y reforzar la presión internacional.
El Estados Unidos advirtió además a bancos internacionales y refinerías, especialmente en China, sobre posibles sanciones si continúan facilitando pagos vinculados al petróleo iraní o utilizando el estrecho de Ormuz para operaciones financieras. El foco está puesto en cortar rutas de evasión del sistema global.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, las entidades sancionadas habrían movido decenas de miles de millones de dólares mediante redes diseñadas para ocultar transacciones y financiar actividades consideradas desestabilizadoras o terroristas.
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El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que el sistema bancario paralelo de Irán funciona como un “salvavidas crítico” para sus fuerzas armadas, permitiendo acciones que afectan el comercio global y aumentan la tensión en Medio Oriente.
Las sanciones también alcanzan a compañías vinculadas a bancos iraníes como Bank Sepah y Bank Sina, además de entidades intermediarias señaladas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) por facilitar transferencias para la compra de petróleo y tecnología sensible.
El endurecimiento de las medidas incluye a refinerías privadas chinas, conocidas como “teapots”, entre ellas instalaciones como Hengli Petrochemical, clave en la compra de crudo iraní. Con esto, Washington intensifica su campaña de presión mientras se estancan las negociaciones nucleares con Irán.
FUENTE: Infobae.
IMÁGEN: REUTERS.


