Boca Juniors estuvo a minutos de rescatar un empate valioso en Brasil, pero terminó perdiendo 1-0 frente a Cruzeiro en el estadio Mineirão, por la tercera fecha de la CONMEBOL Libertadores. El equipo argentino sufrió el desgaste de jugar con uno menos y lo pagó caro en el tramo decisivo del partido.
El encuentro fue trabado desde el inicio, con más fricción que juego asociado. Tanto Boca como Cruzeiro priorizaron la intensidad física por sobre el fútbol, lo que derivó en un desarrollo cortado, con escasas situaciones de peligro y constantes interrupciones.
La jugada que condicionó el partido fue la expulsión de Adam Bareiro sobre el final del primer tiempo. El delantero paraguayo vio la segunda amarilla injustamente, dejando al equipo dirigido por Mariano Ubeda con diez hombres para todo el complemento.
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En la segunda mitad, Cruzeiro asumió el protagonismo con la posesión de la pelota, aunque sin profundidad. Boca se replegó e intentó sostener el empate, incluso con variantes tácticas para reforzar la defensa, pero no logró contener los avances en los minutos finales.
El gol llegó a los 83 minutos, cuando una buena combinación entre Matheus Pereira y Kaio Jorge terminó con la definición del colombiano Neyser Villarreal, que solo tuvo que empujar la pelota al fondo de la red. Fue el primer remate claro del conjunto local y resultó decisivo.
Con este resultado, Cruzeiro alcanza a Boca con seis puntos en el grupo y ajusta la pelea por la clasificación a los octavos de final. El cierre del partido estuvo marcado por empujones y discusiones entre los jugadores, reflejo de un duelo tenso de principio a fin.
Fuente: ESPN.
Foto: AP.


