Alrededor de 400 investigadores e investigadoras posdoctorales del CONICET alertaron que podrían quedar sin ingresos y fuera del sistema científico argentino si no se prorrogan sus becas hasta la publicación de los resultados de la convocatoria 2025 para la Carrera de Investigador Científico y Tecnológico (CICyT).
Así lo advirtieron investigadores Centro Nacional Patagónico del Conicet, quienes se adhieren a la protesta convocada por el sector para este miércoles 29 de julio en el Polo Científico Tecnológico.
La jornada de reclamo comenzará a las 10 con una concentración y continuará al mediodía con una conferencia de prensa. Los investigadores sostienen que el vencimiento de las becas no solo afectará su situación laboral, sino que también pondrá en riesgo cientos de proyectos de investigación que se desarrollan en universidades e institutos de todo el país.
Desde el colectivo que impulsa el reclamo advirtieron que la interrupción de las becas implicaría la pérdida de profesionales altamente capacitados, formados durante cerca de ocho años con financiamiento estatal. Además, señalaron que esa inversión pública podría quedar sin impacto en áreas estratégicas vinculadas al conocimiento, la innovación y el desarrollo.
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El conflicto se da en un contexto que los investigadores califican como crítico para el sistema científico nacional, marcado por salarios y estipendios bajos, restricciones presupuestarias, problemas en la cobertura de la obra social y demoras en el ingreso a la Carrera del Investigador.
Entre los principales reclamos figura la asignación de una partida extraordinaria de entre 2.000 y 3.000 millones de pesos para extender las becas hasta que se conozcan los resultados de la convocatoria CICyT 2025. Según indicaron, el pedido cuenta con el respaldo de la mayoría de los integrantes del Directorio del CONICET y depende de una decisión de la Jefatura de Gabinete.
La movilización coincidirá con una reunión del Directorio del CONICET, considerada clave por los manifestantes. Los organizadores sostienen que la discusión excede la continuidad de 400 puestos de trabajo y que está en juego la permanencia de científicos especializados y de numerosas investigaciones estratégicas para el desarrollo del país.


