Estados Unidos anunció este martes una flexibilización temporal de los controles bancarios sobre determinadas transacciones con Venezuela, con el objetivo de facilitar el envío de ayuda y el financiamiento de la recuperación tras los devastadores terremotos que afectaron al país el pasado 24 de junio.
La medida, comunicada por el Departamento del Tesoro, no implica un levantamiento de las sanciones que aún permanecen vigentes. En cambio, busca reducir los obstáculos que enfrentan las instituciones financieras estadounidenses al procesar operaciones autorizadas destinadas a Venezuela.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) informó que no adoptará medidas de cumplimiento, incluidas acciones por presuntas infracciones, contra las entidades bancarias que presten servicios financieros autorizados con destino al país sudamericano. Sin embargo, aclaró que los bancos deberán realizar «esfuerzos razonables» para prevenir operaciones ilegales y continuar respetando las sanciones que siguen en vigor.
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La flexibilización estará vigente hasta el 29 de enero de 2027, con el propósito de agilizar el flujo de recursos destinados a la asistencia humanitaria y a la reconstrucción de las zonas afectadas por el desastre.
El último balance oficial elevó a 5.546 la cifra de personas fallecidas por los dos fuertes sismos registrados el 24 de junio. Además, un informe reciente del Banco Mundial estimó que los daños materiales alcanzan los 19.600 millones de dólares, una pérdida que podría retrasar la recuperación económica venezolana durante la próxima década.
FUENTE: DW.
IMÁGEN: Juan Barreto/AFP


