La Asamblea Nacional de Nicaragua presentó un proyecto de reforma parcial de la Constitución para ampliar el mandato presidencial de cinco a siete años renovables. La iniciativa fue anunciada por el presidente del Parlamento, Gustavo Porras, quien sostuvo que el objetivo es garantizar mayor estabilidad y continuidad en la gestión del Estado.
Según la exposición de motivos, el cambio permitiría fortalecer la planificación y la ejecución de políticas públicas a largo plazo, asegurando una mayor capacidad de respuesta frente a las necesidades materiales, culturales y sociales del país. El texto afirma que el nuevo esquema favorecerá la implementación del Plan Nacional de Desarrollo Humano.
La propuesta llega pocos días después de que el copresidente Daniel Ortega planteara eliminar el actual sistema electoral, en un contexto marcado por cuestionamientos internacionales sobre la situación democrática del país. Ortega, de 80 años, ha ejercido el poder durante tres décadas, primero entre 1985 y 1990 y, de forma ininterrumpida, desde 2007.
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El oficialismo también impulsa otras modificaciones constitucionales que impedirían participar en futuras elecciones a opositores que fueron despojados de su nacionalidad y declarados «traidores a la patria». La reforma sería debatida en primera legislatura durante septiembre.
Las recientes iniciativas del Gobierno nicaragüense generaron preocupación y rechazo por parte de diversos países y organismos internacionales, entre ellos Estados Unidos, Costa Rica, Panamá, Brasil, Chile, Perú, la Unión Europea, la Organización de los Estados Americanos y la Organización de las Naciones Unidas, que advirtieron sobre el impacto de estas medidas en el sistema democrático y los derechos políticos.
FUENTE: EFE.
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