Washington impuso sanciones a nueve buques y a sus propietarios por transportar petróleo iraní a mercados extranjeros y desviar fondos hacia el aparato de seguridad y armamento del régimen.
MIRÁ TAMBIÉN | España se baja de la Junta de Paz para Gaza propuesta por Trump
El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra una red de buques petroleros acusados de transportar crudo iraní de manera clandestina para financiar actividades vinculadas a la represión interna y a programas de armamento. La medida, informada por el Departamento del Tesoro, alcanza a nueve embarcaciones y a sus propietarios, señalados como parte de la denominada “flota fantasma” utilizada para evadir sanciones internacionales.
Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), los buques operaban bajo banderas de conveniencia, como Palau, Panamá y Comoras, y formaban parte de una red de petroleros antiguos con estructuras societarias opacas, empleadas para ocultar el origen del crudo y sus destinos comerciales. El objetivo, indicaron, era colocar petróleo iraní en mercados extranjeros y canalizar cientos de millones de dólares fuera de los controles internacionales.
Desde el Tesoro estadounidense señalaron que los fondos generados por estas operaciones no se destinaban a servicios básicos para la población, sino a financiar fuerzas de seguridad, programas de armamento y grupos aliados en la región. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sostuvo que las sanciones buscan golpear “un componente crítico de cómo Irán genera los fondos que utiliza para reprimir a su propio pueblo”.
MIRÁ TAMBIÉN | Gimnasia de Comodoro visita a Boca en un duelo clave por la Liga Nacional
Las sanciones implican el bloqueo de bienes bajo jurisdicción estadounidense, la prohibición de realizar transacciones con ciudadanos o empresas de Estados Unidos y la exclusión del sistema financiero del país. Entre los buques afectados figuran, según el comunicado oficial, el Sea Bird, Al Diab II y Cesaria, bajo bandera de Palau, y el Avon y Chiron 5, registrados en Comoras. La red incluiría además compañías con sede en Emiratos Árabes Unidos, India y Omán.
El anuncio se produce en un contexto de endurecimiento de la postura de Washington hacia Teherán, luego del bloqueo de internet impuesto por las autoridades iraníes durante una ola de protestas y de una represión que, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos, dejó miles de muertos. Desde el Departamento de Estado, el vocero Tommy Pigott afirmó que la decisión “restringirá aún más la capacidad de Irán de exportar petróleo a través de mecanismos oscuros y fraudulentos”.
MIRÁ TAMBIÉN | Rusia exige la retirada ucraniana del Donbás para negociar la paz
En paralelo, el escenario se ve atravesado por una mayor presencia militar estadounidense en Oriente Medio, en momentos en que la Casa Blanca refuerza su discurso contra el gobierno iraní. Si bien desde Teherán rechazaron las acusaciones, Estados Unidos sostiene que el circuito ilegal de exportación de crudo es una pieza central del financiamiento del aparato represivo.
Las autoridades norteamericanas remarcaron que continuarán ampliando las sanciones contra actores que faciliten el comercio ilegal de petróleo, al considerar que estas redes constituyen una fuente clave de ingresos para el régimen iraní en medio del aislamiento internacional.
Fuente y foto: Infobae


