El Aero Club Trelew cumple este 15 de agosto su 88° aniversario, consolidado como una de las instituciones deportivas más antiguas de la ciudad y con una extensa trayectoria vinculada al desarrollo de la aviación en la región.
La institución fue organizada el 15 de agosto de 1938, durante una Asamblea Constitutiva que reunió a numerosos vecinos interesados en impulsar la aviación. Se conformó como una asociación civil sin fines de lucro, con el objetivo de promover la instrucción y práctica del vuelo, el transporte de pasajeros y correo y la formación de aviadores.
Uno de los primeros grandes hitos llegó el 8 de junio de 1943, cuando la entonces Dirección de Aviación Civil entregó al Aero Club un biplano alemán Focke Wulf, matriculado LV-PEC. Con esa aeronave y bajo la instrucción de Carlos María Moreno Pacheco, el 23 de enero de 1945 obtuvieron sus licencias los primeros pilotos formados por la institución.
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En 1946, el Aero Club incorporó además un avión sanitario Waco, aunque la aeronave fue posteriormente destruida junto con otros aviones durante un incendio ocurrido en las instalaciones. A pesar de las dificultades, la institución mantuvo su actividad y desde 1944 continuó formando profesionales y participando de distintos acontecimientos de la comunidad.
Desde 2015 funciona en sus instalaciones el Centro de Instrucción de Aviación Civil (CIAC), que trabaja bajo los estándares establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Allí se dictan carreras como Piloto Privado de Avión, Piloto Comercial, Tripulante de Cabina, despachante de aeronaves y distintas especialidades vinculadas a la actividad aeroportuaria.
A lo largo de sus 88 años, el Aero Club Trelew formó a cientos de profesionales que desarrollaron sus carreras en líneas aéreas nacionales y extranjeras. En este nuevo aniversario, la institución reivindica ese legado y mantiene viva la tradición aeronáutica de una ciudad estrechamente vinculada a la historia de la aviación patagónica, con el compromiso de continuar “desplegando sus alas al mundo”.






