La ciudad de La Plata se prepara para un duelo que promete marcar un antes y un después en su historia futbolera. Gimnasia y Estudiantes se enfrentarán este lunes a las 17 en una semifinal que ya muchos consideran como el clásico más trascendente de las últimas décadas. El que gane jugará la final del campeonato y quedará a un paso de un título que podría cambiar la narrativa de una rivalidad centenaria.
Aunque existen antecedentes fuertes, como la serie de Copa Sudamericana 2014, ninguno alcanza la magnitud de lo que estará en juego ahora. Aquella vez, el Pincha avanzó tras empatar 0-0 en el Bosque y ganar 1-0 con un gol de Diego Vera, pero lo que se disputa esta vez es mucho más que un cruce internacional: es la posibilidad concreta de consagrarse campeón.
También aparece en la memoria colectiva el Clausura 1996, cuando Gimnasia estuvo a punto de gritar campeón si se daban un par de resultados. Aquel 1-1 dejó al Lobo con la sensación amarga de haber dejado pasar una oportunidad histórica, una huella que vuelve inevitablemente en la previa de este partido decisivo.
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Hoy el presente de Gimnasia es muy distinto al de aquel entonces. Desde la llegada de Fernando Zaniratto, el equipo experimentó una notable transformación. La dupla Max–Barros Schelotto se consolidó en el mediocampo, la zaga Giampaoli–Enzo Martínez le dio solidez al fondo y los laterales Pintado y Silva Torrejón aportaron proyección. Con cinco victorias consecutivas y solo un gol recibido, el Lobo llega en su mejor momento. “Hay que ser positivos y estar todos juntos buscando la final”, remarcó el entrenador.
Estudiantes, por su parte, desembarca en la semifinal tras superar una semana tensa por la sanción de AFA y la polémica en el partido ante Rosario Central. Eduardo Domínguez destacó la madurez del plantel después del triunfo ante Central Córdoba. “El clima estaba pesadísimo y había que ser inteligentes. En el segundo tiempo encontramos los espacios y fuimos certeros”, señaló el DT, satisfecho por la respuesta del equipo.
El lunes, La Plata vivirá una jornada histórica. El Clásico Platense definirá no solo a un finalista, sino el rumbo de una rivalidad cargada de épica, sufrimiento y gloria. La incógnita está planteada: ¿será el Lobo el nuevo Platense o el Pincha reafirmará su peso en las grandes citas? Lo único seguro es que la ciudad ya late al ritmo de una semifinal que promete quedar en la memoria grande del fútbol argentino.
Fuente: ESPN.


