El especialista dialogó con Radio 3 para destacar la importancia de acercar atención sanitaria y contención a comunidades rurales con acceso limitado a servicios de salud.
El médico César Berenstein, junto a su iniciativa Los Guardianes del Botiquín, completó una nueva gira solidaria por la Línea Sur de Río Negro, alcanzando casi 12 mil kilómetros recorridos. En diálogo con Radio 3, destacó la importancia de acercar atención sanitaria y contención a comunidades rurales con acceso limitado a servicios de salud.
Berenstein explicó las dificultades que enfrentan los pobladores ante emergencias: “En estos lugares el acceso a la salud es más difícil, hay que hacer muchos kilómetros por caminos complicados. Entonces lo mejor es no enfermarse. Nosotros llevamos prevención, controles y promoción de hábitos saludables”, señaló. Durante las visitas, el equipo realiza controles como peso, presión arterial y electrocardiogramas.
Además del abordaje médico, la música cumple un rol central en cada encuentro. Junto a su banda, el profesional genera espacios de alegría y participación comunitaria. “Hacemos canciones para que la gente cante con nosotros y termine con una sonrisa. En Atraico, por ejemplo, cinco veces cantamos la canción de la chaqueta porque los chicos no querían que terminara”, relató.
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El médico también advirtió sobre problemáticas detectadas en la región: “Lo que más encontramos son niveles muy altos de obesidad y presión arterial no controlada. Muchas veces hay tratamiento, pero no alcanza. Entonces trabajamos mucho en mejorar hábitos, que es lo más accesible para todos”. Asimismo, remarcó la falta de especialistas: “Cuesta en El Bolsón conseguir un turno con un cardiólogo, imaginate en estos parajes”.
En ese sentido, subrayó la importancia de respetar las costumbres locales al promover cambios: “La alimentación está muy basada en carne y harinas. No podemos ir a decirles que no lo coman nunca más, pero sí buscar incorporar otras opciones para mejorar la salud”. Este enfoque busca generar cambios sostenibles sin romper con las tradiciones.
Finalmente, Berenstein puso en valor el compromiso personal del proyecto: “Lo hacemos sin apoyo, sale de nuestro bolsillo, pero con mucha vocación y mucho amor. La idea es volver todos los años y seguir mejorando la salud de estas comunidades”. La iniciativa, que combina medicina, educación y cultura, se consolida como un puente clave entre el sistema sanitario y las zonas más alejadas.


