El club catalán oficializó su salida del polémico torneo europeo, acercándose a la UEFA tras años de tensión. La decisión se da días antes de que Laporta dimita para buscar la reelección.
El FC Barcelona anunció este sábado su desvinculación formal de la Superliga europea, dejando al Real Madrid como único club comprometido con el proyecto impulsado por Florentino Pérez. La noticia llegó mediante un escueto comunicado en el que el club catalán informó a la European Super League Company su retiro definitivo de la iniciativa.
La decisión oficializa lo que ya era un secreto a voces, anticipado por el presidente Joan Laporta en recientes declaraciones. El anuncio se produce pocos días antes de que Laporta presente su dimisión el 9 de febrero para postularse a la reelección del 15 de marzo, en un contexto de acercamiento institucional con la UEFA.
El Barça se aleja así de un proyecto estancado desde 2021, cuando una docena de clubes europeos plantearon crear una competición privada para competir con la Champions League. La iniciativa colapsó rápidamente tras la presión de aficionados, gobiernos y la propia UEFA, provocando la deserción de clubes ingleses, italianos y el Atlético de Madrid.
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En los últimos meses, Laporta participó en eventos organizados por la European Football Clubs junto a dirigentes de la UEFA, como parte de un proceso de reconciliación. Este acercamiento se vio facilitado tras negociar una reducción de la multa por evadir el fair play financiero, que pasó de 60 a 15 millones de euros.
La salida del Barcelona confirma además la ruptura de relaciones con el Real Madrid, deterioradas por el caso Negreira, en el que se investigan supuestos pagos del Barça a un exresponsable arbitral. Ahora, el club blanco queda prácticamente solo defendiendo un proyecto que parece cada vez más lejano de concretarse.
El Real Madrid y A22 Sports Management reclaman más de 4.000 millones de euros en daños a la UEFA, apoyándose en decisiones judiciales favorables. Sin embargo, sin el respaldo del Barcelona, la Superliga parece más una quimera que una realidad posible.


