La apertura de ofertas por las centrales Alicurá, El Chocón-Arroyito, Piedra del Águila y Cerros Colorados garantizó un piso de ingreso millonario para reforzar las reservas. Operadores locales desplazaron a multinacionales y avanzarán con inversiones de gran escala.
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El Gobierno nacional confirmó este viernes que la privatización de las principales represas hidroeléctricas del Comahue garantizará un ingreso mínimo de USD 685 millones, un monto clave para fortalecer las reservas nacionales en un contexto de alta demanda de divisas. La apertura de las ofertas económicas para las centrales Alicurá, Piedra del Águila, El Chocón-Arroyito y Cerros Colorados/Planicie Banderita dejó como resultado un predominio de grupos energéticos locales, que desplazaron a las compañías multinacionales históricamente vinculadas a la operación de estos complejos.
Tras completarse la revisión técnica, el Gobierno confirmó que tres de las cuatro represas superaron los montos mínimos establecidos en el pliego. Solo en Cerros Colorados se habilitó una instancia adicional para que las empresas mejoren sus propuestas. Las adjudicatarias asumirán el control accionario de los complejos y la comercialización de la energía generada, un cambio que marca un nuevo capítulo en la matriz hidroeléctrica del país.
El Grupo MSU, a través de su firma MSU Green Energy, presentó las mejores ofertas por El Chocón-Arroyito y Planicie Banderita, comprometiendo inversiones superiores a los USD 465 millones entre desembolsos iniciales y obras de renovación. Por su parte, Central Puerto retuvo la concesión de Piedra del Águila mediante una propuesta de USD 245 millones, mientras que Edison Inversiones se quedó con Alicurá tras ofrecer USD 162 millones, superando la propuesta de AES, operadora histórica.
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La Secretaría de Energía destacó que los futuros concesionarios estarán obligados a ejecutar inversiones y reformas para garantizar operaciones seguras y sostenibles. Estas obras serán fiscalizadas por la AIC, en el marco de un nuevo esquema que incorpora un canon por uso del agua, incrementa regalías para las provincias y exige disponibilidad de información hidrometeorológica.
Según estimaciones sectoriales, el ingreso final podría escalar hasta USD 700–800 millones, por encima de los USD 500 millones inicialmente calculados por el ministro de Economía, Luis Caputo. El Gobierno espera que estos fondos ingresen antes de fin de año para fortalecer la oferta de divisas y apuntalar la estabilidad fiscal.
El proceso se da en un momento clave: las represas del Comahue representan entre el 10% y el 15% de la matriz energética nacional. Además, en los próximos meses comenzarán a vencer las concesiones de otras quince centrales hidroeléctricas que podrían seguir el mismo camino privatizador. El nuevo esquema apunta a modernizar el sistema, reforzar la infraestructura y asegurar condiciones operativas acordes al rol estratégico de estas fuentes de generación.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


