El Gobierno argentino celebró este miércoles el respaldo oficial de Estados Unidos en el juicio por la expropiación de YPF, un litigio clave para la estabilidad financiera del país. La administración de Donald Trump se presentó como “amicus curiae” en el caso, apoyando el pedido argentino de suspender el fallo de la jueza Loretta Preska, que obliga a entregar las acciones de la petrolera a fondos demandantes.
Desde la Casa Rosada calificaron el gesto como “una señal política de enorme relevancia” y remarcaron “la importancia de no ser neutrales” en conflictos que, aseguran, involucran la soberanía energética argentina. “Este respaldo demuestra que defender los intereses estratégicos del país no es solo una causa nacional, sino también un tema de estabilidad internacional”, señalaron fuentes oficiales.
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El fallo de Preska, emitido en 2023, ordena a la Argentina pagar cerca de USD 16.000 millones y transferir un paquete accionario de YPF como compensación por la expropiación realizada en 2012. Con el respaldo de Washington, el Gobierno evalúa presentar una nueva estrategia legal que combine instancias de apelación en tribunales internacionales con negociaciones diplomáticas de alto nivel.
El contexto político también influye. La administración de Javier Milei enfrenta fuertes tensiones con los gobernadores por la recaudación del Impuesto a los Combustibles, mientras refuerza su política de control digital con agentes encubiertos en redes sociales. Sin embargo, el apoyo estadounidense es visto como un alivio para un Gobierno que busca atraer inversiones en el sector energético y sostener la cotización de YPF en los mercados.
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Analistas internacionales destacan que la postura de EE.UU. podría marcar un precedente en otros litigios de empresas estatales y dar mayor margen de maniobra a la Argentina para renegociar su deuda externa. No obstante, advierten que el tiempo juega en contra, ya que los acreedores presionan para ejecutar el fallo lo antes posible.
Fuente: TN.


