El Gobierno de Haití pidió a sus socios apoyo para el «despliegue inmediato de una fuerza armada especializada», con el objetivo de hacer frente a la grave situación que vive el país en todos los ámbitos, agravada por la reaparición del cólera.
Según el Diario Oficial de la República de Haití, Le Moniteur, el Consejo de Ministros autorizó al primer ministro, Ariel Henry, a «solicitar y obtener» de los socios internacionales «apoyo efectivo para el despliegue inmediato de una fuerza armada especializada, en cantidad suficiente, para poner fin en todo el territorio a la crisis humanitaria».
La situación, agrega la resolución gubernamental, se debe entre otras causas a “la inseguridad resultante de las acciones delictivas de las bandas armadas y de sus patrocinadores”.
La situación política y de seguridad en Haití, el país más pobre de América, que apenas cuenta con poco más de 10.000 efectivos policiales en todo el país, se agravó tras el asesinato del presidente Jovenel Moise en julio de 2021.
A esto se suma que desde que las autoridades haitianas anunciaron alzas en el precio del combustible, el 11 de septiembre, la isla fue escenario de disturbios, saqueos y manifestaciones.
«Puedo confirmar que hemos solicitado asistencia a nuestros socios internacionales», dijo Bocchit Edmond, embajador haitiano ante Estados Unidos al margen de la Asamblea General de la OEA en Lima.
«Cualquier miembro de la comunidad internacional puede encontrarse en una situación muy difícil. Particularmente en este caso para Haití es un asunto de seguridad que nuestra policía nacional no puede manejar por sí sola», añadió.
Sin embargo, aclaró: «No debemos presentarlo como una fuerza extranjera para la ocupación del territorio haitiano», sino como «un llamado a la solidaridad», porque «nos enfrentamos a un momento difícil».


