El Gobierno nacional autorizó el ingreso transitorio de 53 pesqueros chinos a la Zona Económica Exclusiva (ZEE) para que puedan resguardarse de un fuerte temporal que afecta al Atlántico Sur. Las embarcaciones, dedicadas a la captura de calamar illex, operaban en aguas internacionales más allá de la milla 201.
El permiso fue solicitado por la Embajada de la República Popular China ante las condiciones meteorológicas extremas registradas en alta mar. Según el Servicio Meteorológico Nacional, rige un aviso de temporal con vientos de hasta 50 nudos (más de 100 km/h) y olas de hasta cinco metros, lo que pone en riesgo la navegación y la seguridad de las tripulaciones.
La autorización se enmarca en la práctica internacional prevista por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), que contempla el ingreso excepcional y controlado a aguas soberanas bajo la figura de “paso inocente”, sin ningún tipo de actividad extractiva.
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Control estricto y sin pesca
Desde el Gobierno remarcaron que los pesqueros solo podrán permanecer en la ZEE como refugio climático y deberán cumplir una serie de exigencias: apagar las luces de pesca, trincar las artes de pesca, mantener activo el sistema AIS (identificación automática) y abstenerse de realizar cualquier tipo de prospección o investigación sobre cardúmenes.
La Armada Argentina y la Prefectura Naval desplegaron un operativo conjunto de vigilancia y control para garantizar que no se produzcan maniobras de pesca ilegal dentro de aguas jurisdiccionales.
Según estimaciones del Comando Conjunto Marítimo, actualmente se registra el pico de arribo de flotas extranjeras atraídas por el calamar, con alrededor de 400 buques operando fuera de las 200 millas náuticas frente a la Patagonia.
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Operativo conjunto en el Atlántico Sur
Las tareas de supervisión incluyen seguimiento de posición, control de derrota, vigilancia aérea y monitoreo de la cinemática de cada buque, con el objetivo de verificar que su comportamiento sea compatible con una navegación de seguridad y no con patrones de pesca.
El control se ejecuta en el marco de la operación Mare Nostrum VI, que cuenta con el patrullero oceánico ARA “Almirante Storni” y una aeronave P-3 Orion de la Aviación Naval. Este tipo de misiones requiere el uso combinado de patrulleros oceánicos y helicópteros embarcados, lo que permite ampliar la capacidad de vigilancia y respuesta.
La permanencia de los pesqueros chinos en aguas argentinas está prevista por un plazo estimado de cuatro días, sujeto a la evolución de las condiciones climáticas. Se espera que las embarcaciones regresen a aguas internacionales a partir del 4 de enero.
Fuente: Ámbito.


