Con precios internacionales en alza y proyecciones récord para maíz y trigo, Economía confía en un mayor ingreso de dólares el próximo año pese a la caída prevista en la producción de soja.
MIRÁ TAMBIÉN | Detuvieron a 13 personas con 52 kilos de cocaína en Rosario
El Gobierno nacional sigue con atención la evolución de la próxima campaña agrícola, que podría convertirse en uno de los pilares para reforzar las reservas y sostener la estabilidad macroeconómica en 2026. El ministro de Economía, Luis Caputo, observa con expectativa el repunte internacional del precio de la soja y las proyecciones de cosechas históricas en maíz y trigo, que reavivan la esperanza de un mayor flujo de divisas.
De acuerdo con un informe de LCG basado en datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el valor total de la cosecha aumentaría unos US$4.000 millones respecto del ciclo previo. El principal impulso proviene de la oleaginosa: tras el acuerdo comercial entre China y Estados Unidos que reactivó compras del gigante asiático, el contrato futuro de soja para mayo de 2026 en la Bolsa de Chicago subió de un promedio de US$/tn 390 a US$/tn 420, un avance del 8%.
Para la campaña 2025/26 se estima una producción de 47 millones de toneladas de soja, por debajo de los 49,5 millones del ciclo anterior. No obstante, solo el efecto precio generaría un aumento de US$1.400 millones en el valor de la oleaginosa. En un año con fuertes compromisos de deuda en moneda extranjera, este salto adquiere especial relevancia para el plan de consolidación fiscal.
MIRÁ TAMBIÉN | ATE hará un paro nacional cuando se debata la reforma laboral
En paralelo, el escenario productivo para maíz y trigo se muestra favorable. La BCR proyecta fuertes incrementos en ambas cosechas, impulsados por una mayor superficie sembrada y mejores rendimientos. En conjunto, los tres principales cultivos del país crecerían un 10% en 2025/26, alcanzando uno de los niveles más altos de los últimos años.
El Gobierno considera que esta mejora combinada será fundamental para apuntalar la acumulación de reservas. Si bien la velocidad de liquidación dependerá del tipo de cambio y del esquema impositivo, en el Palacio de Hacienda confían en que el contexto internacional más favorable y la recuperación productiva generen el empuje necesario.
El repunte del agro aparece así como un actor central en las expectativas oficiales de cara a 2026. Con precios más altos y cosechas que podrían ubicarse en máximos recientes, Caputo apuesta a que el campo vuelva a ocupar el rol de motor clave del ingreso de dólares, en un año donde la estabilidad financiera dependerá también de la disponibilidad de divisas.
Fuente: TN
Foto: Archivo


