Un nuevo estudio alerta sobre la desinformación médica en redes sociales, señalando que alrededor del 85% de las publicaciones relacionadas con salud en plataformas como Instagram y TikTok ofrecen consejos potencialmente dañinos y sin base científica.
La rápida difusión de estos contenidos está llevando a un aumento de diagnósticos erróneos y a la demanda de tratamientos innecesarios, lo que representa un riesgo para la salud pública.
El estudio, publicado en la revista JAMA Network Open, examinó casi 1.000 publicaciones de influenciadores con un total de 200 millones de seguidores, enfocándose en cinco pruebas médicas populares. A pesar de la popularidad de estos contenidos, solo un 6% de las publicaciones ofrecían evidencia científica verificable, mientras que la mayoría se basaba en experiencias anecdóticas.
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Los expertos advierten que el sobrediagnóstico y el uso excesivo de pruebas médicas están incrementándose debido a la desinformación que circula sin restricciones. Por ejemplo, pruebas de detección temprana de cáncer y análisis del microbioma intestinal son promocionadas frecuentemente sin evidencia sólida que respalde su uso masivo.
Además, más de dos tercios de los influenciadores estudiados recibían pagos por promover estas pruebas, lo que aumenta el riesgo de recibir información sesgada. La falta de credenciales médicas en muchos de estos influenciadores refuerza la necesidad de una regulación más estricta sobre la información de salud en redes sociales.
Para protegerse de esta desinformación, los investigadores sugieren verificar siempre las fuentes, cuestionar la evidencia detrás de las publicaciones y consultar sitios de confianza como la OMS, el NHS o la Clínica Mayo. También es importante desarrollar habilidades de alfabetización mediática para identificar y evitar caer en las trampas de salud en línea.
Con información de DW.
Foto ilustrativa: Pexels.


