El fuerte temporal que afectó gran parte de la costa argentina dejó daños materiales, complicaciones portuarias y demoras en la actividad pesquera. Aunque los frentes de baja presión comenzaron a alejarse, el mar de fondo continúa generando condiciones adversas para la navegación y mantiene en alerta a capitanes y armadores.
Uno de los episodios más impactantes ocurrió en el puerto de Camarones, donde el buque artesanal Siempre Claudio cortó amarras durante la madrugada del sábado y terminó varado sobre la costa norte de la localidad. La embarcación quedó a merced del oleaje tras desprenderse por la intensidad del viento y las olas.
El temporal también provocó importantes daños sobre el litoral bonaerense. En localidades como Monte Hermoso y Necochea, el avance del mar afectó pasarelas, paradores, puestos de guardavidas y estructuras instaladas sobre la franja costera. Vecinos registraron en redes sociales imágenes de inundaciones y erosión en distintos sectores de playa.
MIRÁ TAMBIÉN: Récord financiero de YPF impulsado por Vaca Muerta
En la zona de fondeo de Puerto Quequén, varios buques mercantes debieron modificar posiciones para reducir riesgos operativos. El granelero Ocean Freedom navegó mar adentro para evitar el impacto del temporal y regresó lentamente una vez disminuida la intensidad del fenómeno, aunque persistían olas de hasta tres metros.
La flota pesquera también mantuvo una postura cautelosa. La mayoría de los fresqueros y congeladores demoró su salida hacia las zonas de captura debido a las malas condiciones marítimas previstas para las próximas 72 horas. Algunas embarcaciones lograron retomar navegación desde puertos patagónicos, aunque bajo monitoreo permanente del estado del mar.
En Mar del Plata comenzó una reactivación gradual de la actividad portuaria, con tareas de carga y preparación de buques. Sin embargo, las nuevas zarpadas dependerán de la evolución del pronóstico meteorológico y de la persistencia del mar de fondo, que todavía condiciona las operaciones en el Atlántico Sur.
FUENTE: Pescare.
IMÁGEN: Pescare.



