Una figura infantil de cemento y metal instalada en Palermo por el artista Sebastián Andreatta genera curiosidad, diálogo y también actos de vandalismo. La obra busca visibilizar infancias dejadas de lado y democratizar el arte en espacios públicos.
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En Fitz Roy al 1900, pleno Palermo, una figura infantil detiene las miradas de transeúntes, vecinos y curiosos. Se trata de El niño, escultura de cemento y metal creada por el artista visual Sebastián Andreatta (Buenos Aires, 1989), quien firma como BiH, un nombre que remite a su viaje a Bosnia y Herzegovina que lo inspiró a dedicarse al arte.
La obra fue instalada por primera vez el sábado 6 en Colegiales y, según relata Andreatta, fue vandalizada en apenas 20 horas: “Le arrancaron la cabeza y la tiraron a un volquete, donde por suerte la recuperé y reconstruí”. Tras este primer ataque, la trasladó a la entrada de su taller, pero allí tampoco estuvo a salvo: sufrió una segunda agresión cuando un joven le arrancó un brazo.
“Me imagino que debe haber sido alguien que estaba molesto, que la obra lo interpeló y no supo gestionar ese sentimiento de incomodidad”, reflexiona Andreatta. La pieza busca generar reflexión sobre la infancia y aquellos niños que fueron dejados de lado, incluso por el Estado, y encuentra su sentido en la interacción con el espacio público.
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El artista trabaja sin permisos oficiales, convencido de que la vía pública debe ser un lugar accesible para todos: “Avanzo con mis obras porque es imposible que la Ciudad te dé permiso para hacer una instalación. Si a la obra se la lleva el Estado, lo tomo como parte del recorrido de la obra”. Esta dinámica de vulnerabilidad y resiliencia se ha repetido en otras de sus creaciones, como Trapitos al sol, desaparecida durante la pandemia en la Plaza Rubén Darío.
Andreatta, reconocido en 2022 como Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, asegura que el futuro de El niño aún no está definido: “La reconstruiré hasta que sea posible, como pasó ahora que le arrancaron el brazo”. Con murales, instalaciones y piezas que dialogan con la realidad argentina y las problemáticas de su generación, su trabajo sigue buscando democratizar el arte y despertar la reflexión en los espacios cotidianos.
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Fuente: La Nación
Foto: Aire de Santa Fe


