El papa León XIV arribó este domingo a Beirut para la segunda etapa de su primera gira internacional, marcada por un mensaje de esperanza dirigido a un Líbano golpeado por años de inestabilidad. El pontífice aterrizó en el aeropuerto Rafic Hariri bajo una intensa lluvia y fue recibido con honores militares y representantes de las principales autoridades políticas y religiosas del país.
En su primer discurso en el Palacio Presidencial, León XIV instó a los libaneses a “permanecer y reconstruir” su nación frente a la profunda crisis económica que impulsa la emigración. También llamó a “tomar el camino de la reconciliación” para sanar lo que definió como “heridas personales y colectivas” en un país atravesado por divisiones históricas.
MIRÁ TAMBIÉN | Cataluña activó un operativo especial por el brote de peste porcina
La agenda oficial comenzó con un encuentro con el presidente Joseph Aoun, seguido de reuniones con el primer ministro Nawaf Salam y el titular del Parlamento, Nabih Berri. Para las próximas jornadas están previstas actividades de fuerte simbolismo religioso y político, como la visita a la tumba de San Charbel en Annaya, un encuentro ecuménico en Beirut y una misa masiva para más de 100.000 fieles.
El viaje del pontífice se desarrolla un año después del final formal de la última guerra con Israel, en un contexto de desconfianza política, inflación persistente y tensiones sociales que erosionan el sistema confesional libanés. La presencia del Papa busca reforzar el llamado al diálogo en uno de los países más complejos de Medio Oriente.
MIRÁ TAMBIÉN | Honduras elige presidente en una votación clave
Antes de llegar al Líbano, León XIV concluyó su visita a Turquía, donde encabezó ceremonias con líderes armenios y ortodoxos y reiteró su mensaje de unidad cristiana. Allí destacó el “testimonio histórico” del pueblo armenio y mantuvo un tono diplomático respecto a los crímenes del Imperio Otomano, en contraste con el enfoque más directo de su predecesor, el papa Francisco.
Fuente: Infobae.


