Dos monjas argentinas que asistieron al Papa Francisco en su juventud han sido identificadas, revelando detalles sobre su valioso apoyo durante una grave neumonía que sufrió a los 21 años.
Durante su juventud, el Papa Francisco, entonces conocido como Jorge Bergoglio, enfrentó una grave neumonía a los 21 años que lo llevó a someterse a la extirpación de una parte de su pulmón. Durante este difícil período, fue acompañado y asistido por dos monjas, una de ellas siendo la italiana sor Cornelia Caraglio. La sepultura de sor Cornelia fue recientemente identificada y comunicada al Santo Pontífice después de una investigación realizada por la experta en historia de la emigración italiana, Orsola Appendino.
Appendino, investigadora de la emigración en el siglo XX desde el Piamonte italiano, tierra de los padres y ancestros de Bergoglio, logró encontrar el lugar de sepultura conversando con las monjas dominicas del convento en el municipio piamontés de Mondovì, donde sor Cornelia se había formado.
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A través de la madre superiora del convento, sor Antonella Olivero, Appendino pudo hablar con dos religiosas argentinas que vivieron durante 35 años con sor Cornelia, Josefina Solioz y Ana Teresa Viola. Ambas monjas, a pesar de su avanzada edad, recordaban de forma lúcida los detalles del funeral de sor Cornelia, quien fue enterrada originalmente en el cementerio de Merlo, en la provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, en febrero de 2023, sus restos fueron incinerados y trasladados al cinerario de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Merlo. Sor Josefina y sor Ana pudieron comunicarse con el Papa a través de una carta, en la que describieron a sor Cornelia como «una santa muy misericordiosa».
Este descubrimiento arroja luz sobre un capítulo poco conocido de la vida del Papa Francisco y resalta la importancia del apoyo y la dedicación de las monjas durante momentos difíciles en la vida de las personas.
Fuente: Canal 26


