Las ciudades costeras, desde Boston hasta Buenos Aires, sufren cada vez más inconvenientes debido al cambio climático. A medida que aumentan el nivel del mar, las inundaciones y las olas de calor, muchas de estas áreas urbanas están implementando medidas para adaptarse. Sin embargo, un reciente estudio publicado en Nature Cities señala que estas acciones son insuficientes y carecen de la transformación necesaria para afrontar los riesgos a largo plazo.
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El estudio, encabezado por el profesor Matthias Garschagen de la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich, examinó 199 ciudades costeras de 54 países y encontró que, aunque las ciudades están tomando medidas, estas suelen estar basadas en peligros y vulnerabilidades pasadas, en lugar de proyecciones futuras. Esto resulta particularmente preocupante para las ciudades en países de ingresos bajos y medios, donde las políticas de adaptación son más reactivas que preventivas.
En América Latina y el Caribe, las medidas de adaptación fueron lentas. Según la climatóloga Inés Camilloni, del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera en Argentina, una de las principales barreras en la región es que las políticas se basan en observaciones históricas en lugar de proyecciones del cambio climático. Esto significa que los esfuerzos actuales no están preparados para los escenarios futuros más extremos.
Otro aspecto destacado por el estudio es la falta de adaptación transformativa en las ciudades costeras. Esto implica no solo mitigar los efectos del cambio climático, sino también abordar las causas subyacentes de la vulnerabilidad, como la pobreza en áreas de alto riesgo. Las ciudades de países con mayor poder económico tienden a implementar respuestas más estructurales, mientras que en países con menos recursos, las medidas suelen ser más informales y a nivel de la comunidad.
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A pesar de la falta de avance, el informe resalta que es fundamental encontrar los recursos y la voluntad política para implementar políticas más ambiciosas en las ciudades costeras antes de que los efectos del cambio climático se vuelvan aún más devastadores. La situación en estas áreas no solo afecta la infraestructura, sino también la vida de millones de personas que habitan en estas zonas vulnerables.
Fuente: Infobae.
Foto: Verde y Azul.


