Luego de tres meses consecutivos con fuertes aumentos, el precio de la carne vacuna mostró una marcada desaceleración en abril e incluso registró bajas en varios cortes populares, según el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina.
Durante enero, febrero y marzo, la carne había acumulado incrementos mensuales cercanos al 10%, convirtiéndose en uno de los principales factores de presión sobre el índice de inflación. Sin embargo, en abril el panorama cambió y en el AMBA la variación promedio fue prácticamente nula, con un retroceso de apenas 0,03%.
Uno de los factores clave fue la baja en el precio de la media res, que cayó 1,81% mensual en el AMBA, 0,3% en Rosario y 2,6% en Córdoba. Esa reducción ayudó a estabilizar los valores en carnicerías y supermercados tras varios meses de aumentos sostenidos.
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Entre los cortes que bajaron en abril se destacaron el asado de tira con una caída de 2,8%, la carnaza común con 1,3% menos y la nalga con un descenso de 1,1%. En Rosario también se registraron retrocesos en cortes como peceto, bola de lomo y cuadrada.
En Córdoba, si bien la carne siguió aumentando, lo hizo a un ritmo mucho más moderado que en el primer trimestre. Allí el incremento promedio fue de 1,9%, impulsado principalmente por la picada común, la picada especial y el roast beef.
Pese al freno en la escalada, la carne vacuna continúa siendo una de las proteínas más caras del mercado. El informe indicó que el precio promedio en abril alcanzó los $18.559 en el AMBA, mientras que el lomo siguió como el corte más costoso con valores superiores a los $27.000 por kilo.
Fuente: Baenegocios.


