El aumento de los precios de los combustibles volvió a generar tensión social en distintos países de América Latina. Bolivia eliminó el subsidio al diésel, Honduras registra bloqueos de rutas y Guatemala tuvo protestas, mientras que en Chile el llamado “bencinazo” marcó uno de los principales episodios recientes.
En Bolivia, el presidente Rodrigo Paz anunció el 18 de septiembre el fin de la subvención estatal al diésel, que pasó a tener un precio vinculado al mercado internacional. La medida fue adoptada después de la aprobación parlamentaria de un acuerdo de financiamiento de 1.900 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional.
El cambio elevó el precio del diésel de 9,80 a 17,95 bolivianos por litro. El Gobierno boliviano argumentó que la eliminación del subsidio busca garantizar el abastecimiento y liberar recursos para inversión y medidas de apoyo a las familias. También anunció créditos preferenciales para distintos sectores y un bono destinado a unos 2,9 millones de personas.
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El economista boliviano Javier Aliaga Lordemann, citado por DW, advirtió que aplicar ajustes simultáneos puede generar un impacto inflacionario a través del transporte, la distribución, la electricidad y los costos de producción. Según el especialista, el combustible tiene efectos sobre buena parte de la economía porque interviene en actividades como la agricultura, la minería, la industria y el traslado de alimentos.
El malestar también se manifestó en otros países. En Honduras, transportistas de carga y del transporte urbano bloquearon el 21 de septiembre varias rutas del oriente del país para reclamar medidas frente al costo de los combustibles. En Guatemala, las protestas de septiembre estuvieron vinculadas a los aumentos y a los reclamos de los transportistas.
El caso de Ecuador también aparece como antecedente. En septiembre de 2025, el Gobierno de Daniel Noboa eliminó el subsidio al diésel automotor y el precio pasó de 1,80 a 2,80 dólares. La decisión provocó protestas y posteriormente el Gobierno mantuvo congelado el nuevo valor. Para especialistas citados por DW, las respuestas frente a estas situaciones incluyen ajustes graduales, mecanismos de contención y compensaciones focalizadas para los sectores más afectados.


