El presidente Rodrigo Paz negó una relación laboral directa con Fernando Cerimedo, mientras su vicepresidente Edmand Lara aseguró que el operador argentino tenía influencia y acceso a decisiones dentro del Ejecutivo.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, intentó despegar a su Gobierno de Fernando Cerimedo, detenido desde el 18 de agosto acusado de ser el presunto autor intelectual del intento de feminicidio contra su expareja, la abogada Nadia Beller. El mandatario afirmó que nunca existió un contrato ni una relación laboral directa con el consultor argentino.
Según Paz, Cerimedo llegó a Bolivia durante las elecciones de 2025 para trabajar con otros candidatos y posteriormente colaboró con su campaña de segunda vuelta. El presidente reconoció que también cooperó durante los primeros meses de su Gobierno, aunque sostuvo que no tenía un cargo formal ni representación oficial.
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La versión presidencial contradice las declaraciones del vicepresidente Edmand Lara, quien afirmó que Cerimedo tenía una oficina cercana a la del mandatario, participaba de reuniones de gabinete y daba instrucciones a ministros. “Tenía mucho poder”, sostuvo Lara, quien incluso desafió a Paz a un careo para discutir el verdadero papel del consultor.
Cerimedo permanece detenido por la investigación vinculada al ataque contra Beller, ocurrido el 17 de agosto en Santa Cruz. La Fiscalía lo imputó por feminicidio en grado de tentativa y también enfrenta investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito y violencia familiar y doméstica.
El caso también reavivó las versiones sobre los vínculos de Cerimedo con el Gobierno argentino. El operador fue asesor de la campaña presidencial de Javier Milei en 2023 y, según registros oficiales citados en la investigación, ingresó al menos 13 veces a la Casa Rosada durante el primer semestre de 2024, pese a que el mandatario argentino sostiene que dejó de relacionarse con él desde 2023.
Fuente: Telesur.


