Un informe elaborado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), dependiente de la CTA de los Trabajadores, sostiene que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) perdió más del 40% de su poder de compra desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei. Según el estudio, la fuerte aceleración inflacionaria de los primeros meses de gobierno provocó una caída que aún no logró recuperarse.
De acuerdo con el relevamiento, el salario mínimo asciende actualmente a $372.400, mientras que un adulto necesitó $495.622 mensuales para no ser considerado pobre, según los últimos datos oficiales. Además, el informe señala que, si el SMVM hubiera acompañado la inflación desde 2015, hoy debería ubicarse en torno a los $955.000.
Los investigadores también cuestionaron el funcionamiento del Consejo Nacional del Salario al señalar que, ante la falta de acuerdos entre empresarios y sindicatos, los aumentos fueron definidos mediante laudos de la Secretaría de Trabajo. Según CIFRA, las actualizaciones fueron insuficientes frente al ritmo de la inflación y las convocatorias se realizaron con largos intervalos.
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Como ejemplo de la pérdida del poder adquisitivo, el estudio destaca que hace diez años una hora de trabajo con salario mínimo permitía comprar un kilo de pan, mientras que actualmente se necesitan dos horas y media. En el caso de la carne picada, el tiempo de trabajo requerido pasó de dos horas a casi seis.
El informe también indica que el salario mínimo apenas cubre poco más de la mitad de la canasta básica alimentaria para una familia tipo, estimada en $690.000, y que se requieren más de cuatro salarios mínimos para superar la línea de pobreza, calculada en $1.500.000.
Desde CIFRA advirtieron que la pérdida de valor del salario mínimo también afecta prestaciones como el Seguro por Desempleo, beneficios previsionales, becas educativas y distintos programas sociales que toman al SMVM como referencia. En ese sentido, el documento concluye que el haber básico dejó de cumplir su función de actuar como un piso de protección para los ingresos de los sectores más vulnerables.
Fuente: Baenegocios.


