El gobierno de El Salvador revela que en los últimos dos años, más de 78.000 personas fueron detenidas en la «guerra» contra las pandillas liderada por el presidente Nayib Bukele. Esta estrategia resultó, además, en el decomiso de miles de armas de fuego, vehículos y otros bienes pertenecientes a las pandillas, según un informe oficial.
Gustavo Villatoro, ministro de Justicia y Seguridad, asegura que la lucha contra estos grupos terroristas continuará sin tregua. Se destaca la coordinación entre el ejército y la policía en esta cruzada, aunque algunos cuestionan el régimen de excepción que permite detenciones sin orden judicial.
René Francis Merino, ministro de Defensa, defiende la efectividad de la estrategia gubernamental al afirmar que el «daño colateral» ha sido mínimo. Sin embargo, organismos humanitarios como la Fundación Debido Proceso advierten sobre la falta de un debido proceso para los detenidos y las posibles repercusiones legales a futuro.
MIRÁ TAMBIÉN: Renunció el Director de Migración de Guatemala
Katya Salazar, de la Fundación Debido Proceso, alerta sobre la insostenibilidad de mantener a 78.000 personas en la cárcel sin juicio. Advierte que El Salvador podría enfrentar condenas de tribunales internacionales y la obligación de pagar indemnizaciones si no se garantiza un proceso judicial justo para los detenidos.
El gobierno atribuye a las pandillas unos 120.000 homicidios en tres décadas, superando incluso los 75.000 muertos durante la guerra civil.
FUENTE: DW.


