El Senado de la Nación renovará un tercio de sus bancas en las elecciones del 26 de octubre de 2025. En total, 24 escaños estarán en disputa en ocho distritos clave: Chaco, Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego. El resultado será determinante para el futuro equilibrio de fuerzas en la Cámara alta.
El peronismo afronta el desafío más complejo, ya que deberá defender 14 bancas en un contexto de divisiones internas en varias provincias. En Chaco, Jorge Capitanich vuelve a encabezar una lista por Fuerza Patria, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires Mariano Recalde intentará retener su lugar. En paralelo, figuras históricas como Juan Manuel Urtubey en Salta o José Neder en Santiago del Estero buscan regresar al centro de la escena política.
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La Libertad Avanza aparece como la fuerza con mayor proyección para crecer. Patricia Bullrich liderará la boleta en la Capital Federal, Joaquín Benegas Lynch será el candidato en Entre Ríos y Emilia Orozco lo hará en Salta. Además, el oficialismo libertario logró sellar acuerdos con gobernadores provinciales que le aseguran competitividad en distintos territorios.
En paralelo, los partidos provinciales apuestan a consolidar su poder. En Neuquén, el gobernador Rolando Figueroa impulsa a Julieta Corroza y Juan Luis Ousset bajo el sello “La Neuquinidad”, mientras que en Río Negro, Alberto Weretilneck juega fuerte con Facundo López y Andrea Confini. En Santiago del Estero, Gerardo Zamora vuelve a encabezar la lista del Frente Cívico con el objetivo de mantener la hegemonía local.
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El escenario es de fuerte polarización y fragmentación, con exgobernadores, actuales senadores y dirigentes nacionales disputando un lugar en la Cámara alta. La participación ciudadana será otro factor a observar: en los comicios provinciales previos, el promedio de asistencia fue de apenas el 57,8%. Todo indica que las elecciones legislativas de octubre definirán un nuevo mapa político en el Senado argentino.
Fuente: ámbito financiero


