La Fiscalía de Bolivia emitió este lunes una orden de aprehensión contra el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, en medio de las fuertes protestas sociales que sacuden al país. El dirigente es acusado por presuntos delitos de instigación pública a delinquir, terrorismo y otros cargos.
Argollo se convirtió en una de las principales figuras de las movilizaciones impulsadas por sindicatos, campesinos, maestros, mineros y transportistas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las protestas se mantienen desde hace semanas y se intensificaron con bloqueos de rutas y marchas hacia la ciudad de La Paz.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, confirmó las acciones judiciales contra el líder sindical. Desde la COB denunciaron una “persecución política y judicial” contra la dirigencia obrera y cuestionaron el accionar de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones.
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En declaraciones públicas, Mario Argollo aseguró que las causas penales no frenarán las medidas de presión y sostuvo que las protestas buscan defender la economía familiar y los recursos naturales frente a las políticas del Gobierno. “No nos van a doblegar”, afirmó el dirigente sindical durante una convocatoria a mantener las movilizaciones en La Paz y El Alto.
La COB también denunció una creciente militarización del conflicto y afirmó que las Fuerzas Armadas y la Policía fueron abastecidas con gases lacrimógenos para contener las protestas. Según el gremio, el Gobierno responde con “represión” en lugar de atender las demandas populares en medio de la crisis económica y social.
Las movilizaciones continúan con una huelga general indefinida y más de 70 bloqueos de carreteras en distintos puntos del país. De acuerdo con reportes de organizaciones sociales, al menos 57 personas fueron detenidas y cuatro manifestantes murieron durante los operativos de las fuerzas de seguridad para despejar las rutas.
Fuente: Telesur.


