En el marco de los 81 años de la llegada de La Trochita a Esquel, el maquinista jubilado Omar Ibaldi fue homenajeado por su extensa trayectoria ferroviaria. Con casi 42 años de servicio, el trabajador recordó con emoción sus comienzos en el histórico tren patagónico y repasó anécdotas que marcaron su carrera.
Ibaldi contó que ingresó al ferrocarril en julio de 1983, luego de llegar desde la provincia de Buenos Aires. “Esto es un trabajo en el que te saca mucho el amor propio. Vos salís con un tren y es llevarlo y traerlo”, expresó al destacar la responsabilidad y el compromiso que implica conducir La Trochita.
El histórico maquinista relató que su última jornada laboral estuvo cargada de sentimientos. “Fue emocionante porque mi hijo, el más chico, me dio la orden de partida, cosa que no me esperaba yo. Ahí medio que me atacó la emoción”, recordó. Además, agradeció a sus compañeros y a los antiguos ferroviarios que lo formaron durante décadas de trabajo.
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Sobre su reciente jubilación, explicó: “Me jubilé a partir del primero de mayo. Ahora hay que esperar nomás que llegue y empezar a cobrar como jubilado”. También destacó que deja la actividad “con un eterno agradecimiento a toda la gente” con la que compartió su vida en el ferrocarril de Esquel, El Maitén e Ingeniero Jacobacci.
Entre las experiencias más recordadas, Ibaldi mencionó los viajes de mochileros en las antiguas temporadas turísticas y el dramático accidente de 2011, cuando una fuerte ráfaga de viento volcó la locomotora en la zona de la “Vuelta del Huevo”. “Lo único que le alcancé a decir a mi compañero fue: ‘agarrate que nos caemos’”, recordó sobre aquel episodio ocurrido durante Semana Santa.
A pesar de la gravedad del accidente, señaló que las consecuencias fueron menores. “Yo pensé que había sido un desastre, pero por suerte no hubo que lamentar”, indicó. También aseguró que el viento en la región se volvió más intenso en los últimos años: “En esa parte hace efecto Venturi, se hace como un embudo. Ese día soplaba muchísimo”.



