Este lunes 13 de enero comenzó en Prayagraj, India, la sagrada festividad hinduista del Kumbh Mela, una de las mayores congregaciones humanas del mundo. Durante seis semanas, se espera que 400 millones de fieles participen en este evento, que ocurre cada 12 años, con rituales que incluyen el baño en las aguas sagradas donde confluyen los ríos Ganges, Yamuna y el mítico Sarasvati.
«Es una ocasión imperdible para cualquier hinduista», señaló Reena Rai, una empresaria de Madhya Pradesh, al sumergirse en las aguas al amanecer, un acto que los creyentes consideran esencial para limpiar los pecados y alcanzar la salvación. La edición de este año, que se extiende hasta el 26 de febrero, promete superar récords históricos de participación.
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La logística para el Kumbh Mela incluye la instalación de 150.000 baños, 68.000 farolas y una ciudad de tiendas de campaña que ocupa dos tercios del tamaño de Manhattan. Incluso para India, el país más poblado del mundo con 1.400 millones de habitantes, esta celebración representa un desafío monumental.
El Kumbh Mela tiene sus raíces en una batalla mitológica entre dioses y demonios por el control de un jarro que contenía el néctar de la inmortalidad. Según las escrituras hindúes, sumergirse en estas aguas durante la festividad otorga beneficios espirituales únicos. La edición anterior, en 2019, reunió a 240 millones de personas, un número que ya era impresionante comparado con los 1,8 millones que participaron en la peregrinación musulmana a La Meca en 2024.
Fuente: DW.
Imagen: Ab Rauoof Ganie/DW.